jueves, 8 de noviembre de 2012

Desayuno de princesa 8NOV12

Macarons son amor.



Me gustan por que estéticamente son muy cucos, pequeñitos, delicados y regordonchos. Estos son de violeta. Rozan el límite del sabor a colonia. Pero no llegan, queda el sabor delicadamente dulce de las flores y es una delicia.

No me gustan todos. Si son buenos, encuentras un juego de texturas, primero el suave crack de la primera capa, luego la esponjosidad de las tapas, y zas, el perfume y la emulsión del relleno. Pero si no son buenos, son bastos y pesados, y convertimos un capricho dulce en un mazacote empalagoso imposible de digerir.

Ando en una época de macaron malo. Atascada, atravesada y sin saber digerir cantidad de sentimientos y emociones.

Me encanta vivir la vida con el brazo en cabestrillo sobre la frente, apasionada, intensa, sentida. Me he aceptado así como soy.

Pero tengo que bajar el ritmo. No puedo pasarlo tan mal. Ese nudo en la boca del estómago (¡Que no me toquen el estómago!!), la angustia que te oprime el pecho.

Pero llueve, y la lluvia avoca a reflexión. Al pensamiento circular y, en general, nada constructivo.

Quiero sentir, vivir y hacer. Pero no puedo estar cada vez que cae la noche tan vulnerable.

Tengo que volver a hacer elíptica, pero me duele la espalda y el pie con la humedad tampoco es un apoyo...

Lo bueno, y muy bueno, es que me estoy volcando en los estudios, y los llevo de putísima madre :)

En fin, estas son mis cosas... ¡Gracias por leer!

Océanos de amor.

3 comentarios:

  1. Tienen una pinta muy buena, yo aún no me he atrevido con ellos pero pronto los haré.
    Un besito desde Las Palmas.

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  2. te han quedado estupendos! menuda mano tienes. Yo sigo sin atreverme a prepararlos sola, si que los he echo en el trabajo con el gran chef pero sola no me he atrevido.
    Un besín guapísima!

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Déjame unas letritas, anda, que me hace mucha ilu.
Intentaré contestarte, palabrita ;)

¡Océanos de amor!