lunes, 11 de junio de 2012

10JUN12


Ayer ya dormí fuera. Soy muy de yo me mí conmigo, y me cuesta lo de dormir fuera de casa. Pero vacaciones son vacaciones, y hay que saber disfrutarlas.
Preparé una maleta que valdría para 30 días, pero es lo bueno que tiene viajar en coche.
En avión me sale infinitamente más barato, pero no se desarrolla tanto ese sentimiento de libertad.


Comienzo en itinerario recogiendo a Rosana (@hollycocina ) en la T1 de Madrid 


El cielo está precioso (soy una flipada de las nubes, lo siento)




Paramos en Maqueda a recargar fuercitas con coca-cola y un bocata improvisado de jamón del bueno.




A la altura de Talavera, Rosana señaló que @monsieurcocotte vivía allí, paramos y nos tomamos un café (ejem, dos horas y pico de café) con él. Nos llevó a los jardines del Prado y vimos cómo los peques daban de comer a los patos.  


Si me seguís en tuiter me sabréis muy aficionada a la #proactividad Pues ahí ando, repartiendo proactividad allá donde voy :) 


Observen las bonitas manos del caballero, y creánme que se ruborizada con naditica que le dices, un encanto :)


Y así de divinamente pasamos la tarde.


Las puestas de sol en Cáceres son una maravilla, dice Rosana. Pues sí, impresionantes.


La casa de Rosana es preciosa, me enamoró la entrada. Soltamos bártulos, ducha rápida y a la plaza.




Estuvimos en un sitio acogedor, en la terraza y se me pasó el tiempo volando, charlando y comiendo cosas ricas.


De tapa nos pusieron frite:


Y pedimos:

Calamar rizado con hongos, sopa de su tints y salteado de nueces y ajetes. (No diré nada del capricho de jugar a ser Dios mezclando mar y montaña...)
Hamburguesas de rabo de toro y foie
Ligeramente secas pero ricas en general (7)
 
Lo más impresionante, la panceta ibérica con huevo de codorniz, cremoso de patata ahumada, escalonea confitada y emulsión de chistorra-pimiento. Sí, tardas más en nombrar el plato que en zampártelo. Impresionante, de verdad.

De postre, ya en casa de Rosana, nos tomamos un té y una "tacita" de leche con chocolate.



Océanos de amor... y de kilómetros :)