domingo, 20 de enero de 2013

Hace tiempo (él)

Hoy te vi de nuevo. Eres un desastre. Adorable desastre. Torpe, atolondrada y acelerada. No te quedas quieta nunca.

Estamos en diciembre. Hace un frío del carajo y llevo meses, casi un año observándote. Primero cuando me subía en Guzmán el bueno hasta Nuevos Ministerios. Después, en junio me cambié de casa y te veo más. De 8 a 8:15, de Moncloa a Nuevos Ministerios.

Siempre llevas lectura. Siempre en tu mundo. Llevas música, llevas cascos, no tengo ni idea de qué escuchas. Pero cantas y te ríes sola.

Fue lo que me llamó la atención de ti. Sonríes, y se agradece. Contagias. Quiero que me dediques una de tus sonrisas.

No sé qué tienes, pero me causas infinita curiosidad. Quiero conocerte en todos los aspectos.

Tu pelo, largo, moreno, quiero tocarlo. Tus ojos, grandes y brillantes.

¿cómo olerás?

Joder, no me he fijado en tus tetas, estoy muy comeflores. No sé qué me das. Pero me gusta tu cuerpo, recuerdo la primera vez que te vi en camiseta, cuando empezaba el verano. Me gustó mucho la curva de tu cintura a tus caderas. Quiero conocer más.

¡Me has pillado! Mierda, se me ha caído el Ipod. No mires, no mires. Ay, coño. No se puede ser tan parao. Ni estar pensando soplapolleces a las 8 de la mañana. ¿te hablaré algún día?

Tengo una idea...

(Gracias por leer. Tenéis la primera parte aquí. ¡Océanos de amoooor!)

1 comentario:

  1. Estoy esperando la segunda para ver el fin el final,jaja

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Déjame unas letritas, anda, que me hace mucha ilu.
Intentaré contestarte, palabrita ;)

¡Océanos de amor!