miércoles, 9 de octubre de 2013

Curso 4, lubina rellena con su propio título.

Sí, hoy hemos hecho uno de esos platos que tardas más en decirlo que en comerlo.

A los quinquillones que leéis el blog [3, si quitamos mis propias visitas, jijiji (hola #misonÏ - gracias por tu apoyo y tus ánimos, sin ti este blog seguiría en junio -> @_so_onia) ] dos cosas:

1.- ¡Holaaaa y gracias por leer!


2.- No os puedo dar recetas, pertenecen a Le Cordon Bleu, son mis prácticas. Estoy haciendo el curso intermedio de cocina.

La verdad, hoy lo pensaba, pago una fortuna porque me estresen, por llevar los dedos en carne viva de tanto corte, por sudar mantequilla (cuando no es apio) por mil dolores, pero estoy feliz, apasionadamente feliz. Aunque viva en una montaña rusa más grande de lo normal (mi normal, #holaquétalsoybipolar ).

Me estoy curtiendo de lo lindo.

Hoy, por ejemplo, nos han puesto una bestia ingente de casi un kilo de lubina. Trabajar así da gusto. De eso siempre presumo, la materia prima con la que trabaja la escuela, es in-cre-í-ble; Claro, luego vas tú a la pescadería y ves lubinas de ración casi, tres cuartos más baratas, pero enanas.

Ésta es enorme, no sabes si abrazarla o acunarla, es preciosa. Hasta que te dicen de abrirla. Estaba enterita. Madreeee, qué ascooo. Pero chica, después del momento goredexter se te llena el cuerpo de un orgullo propio, de un puedo con todo que da mucho, mucho gusto.

Hoy la hemos abierto en mariposa ¿suena guay, eh? Es guay, y queda mega chula, pero es una trabajaera.

Se abre por la espalda, como si fueras a filetearla, pero continúas, con mucho amor y cuidado hasta que separas la espina dorsal de los filetitos. Cortas la espina y te queda, después de mil tira, corta, quita espinas, pero esto qué es, ascos varios y agua, limpita y preciosa como recipiente para el relleno.

La hemos rellenado con una duxelle de champis (inserte gemidito) y una mousse. Por lo visto este curso es muy de mousses. Estaba rica, pero no es muy mía, son sabores muy tradicionales. Pero para navidad o así queda mega súper aparente (*oseasaesno*).

Presenté dentro de tiempo, cocción de la lubina perfecta (fuck yeah!), el corte del champi grande, tengo que seguir practicando y la mousse falta de sazón, pereza, a ver si voy cogiendo el punto.

Esa ha sido mi jornada. ¡ah! ¡Alegrón, me he comprado un uniforme de una talla menos y sigue siendo un saco de patatas de arriba, no tengo hombros, pero me queda mucho mejor :)

El finde (de cuatro días) genial, sigo sin conseguir hacer todo lo que quiero, por x o por y, pero también es parte del aprendizaje, aceptar fallos, inconvenientes y ponerles solución (después de blasfemar un rato).

Me hice con EL RODILLO (y una máquina de pasta, tikitikitiiiiki) y preparé una quiche de puerros, pollo (ecológico, vaciado, deshuesado y despiezado por servidora), algo de emental e infinito cariño. De orgasmo, salió de orgasmo:





Además, hice la práctica de las codornices rellenas de muchas cositas ricas, regaditas con una salsa básicamente de manzana y con manzana salteada como guarnición... Buff, tre-men-das.



Lo que no pude hacer supera en número a lo que hice, pero la balanza queda en positivo, mentalmente estoy aprendiendo un montón, conociéndome a fondo, me gusta.

Lo que os digo, que me encanta estar físicamente hecha mierda, porque me estoy dejando la piel y más, pero noto cómo mejoro, cómo aprendo, cómo me supero y no sólo en cocina.

En fin, que la nena se va a mimir, que no puedo con mis pestañas :)

¡Océanos de amoooor!