lunes, 28 de octubre de 2013

De fin de semana y prácticas :)

Este viernes vinieron Sonia y su chica, Carla. El viernes por la noche, salimos, tomamos un algo y nos pegamos unos bailes. Muy divertido.

El sábado, vinieron a casita. les puse queso brie rojo, con corteza más sabrosa e interior suavito y delicado.


Foie fresco salteado. Sin absolutamente nada, que ya tiene grasa suficiente; escurrida y con Pedro Ximenez, hasta que emulsiona. Cebollino, sal en escamas y pimienta negra. De lágrima.


Risotto de setas mejorable pero delicioso.


Y me trajeron macarons, mis adorados macarons :)


Ayer desayunamos juntas y comí con pá. 

Hoy mi santa madre me ha hecho la compra (insertar un GRACIAS en neón rosa chicle) y me la ha traído a casa. Después de colocarla, he ido al fisio, Mi Julián. (suspiro), me ha dejado como siempre, mal cuerpo, hecha polvo, como si me hubiera atropellado una manada de elefantes en celo. Pero suaaaaave. Me ha dicho que tengo la espalda mejor que la semana pasada :D

Total, que para cuando he llegado a las eran las dos y pico del medio día. Pereza mortal. Me hubiera echado un pegao incluso antes que comer.

Pero no, he tendido una lavadora, recogido la compra (lo que no era de nevera) y a darle duro al corderito.


Este, señoras, señores, es el secreto por el cual estoy adelgazando. Limpiar, eviscerar y dislocar huesos me quita el hambre; sigo siendo una jodida zampabollos (mirad mi cena de anoche en instagram, pero me frena. Y mucho. Y ya van 11 kilos.

Fuera membrana, grasitas, fuera cadera, abro a lo largo y fuera fémur. Hoy me ha costado muuuucho menos. También he de reconocer que no he mirado el reloj.


Me he acordado de salpimentar la carne por dentro (bieeeen, siempre se me olvida), no encontraba hilo de bridar (al final estaba en casa má) y he tenido que deshacer un poco de una madeja de hilo para chorizo de mi abuelo (tenían una fábrica de embutido); he bridado y sellado la carne salpimentada en aceite y mantequilla.


De ahí, tapo con papel de aluminio el hueso, para que no se queme, y lo he metido al horno unos 20 minutos a 200 grados precalentado.
Luego lo he dejado reposar tapado en papel de plata unos 20-30 minutos (al menos diez, para que los juguitos se repartan bien).



Listo. Todavía no le he quitado los hilos. Supongo que lo congelaré.  Vivo sola y como cada día menos. Cocino a diario (casi) para 4 personas y ando saturadísima de comida.



Ando haciendo encaje de bolillos con la nevera y el congelador, porque no soporto tirar nada.

Así que al final, mirad lo que he hecho con el Wellington del viernes.

El hojaldre sí lo deseché, no iba a llegar bien, pero la carne y la salsa sí me la traje. La salsa la he congelado, y la carne también iba a ese mismo destino, pero la he probado, cortando rodajas finitas, con el foie sellado en medio y me he montado un bocata orgásmico :)


Pan de maíz y semillas, el solomillo cortado finito, el brie del que os hablé antes y pseudo pesto de almendras. De-li-cio-so.


Y no, hoy no voy a hacer nada más. Pedorrear en el sofá bajo mi amorosa manta y atontarme con la tele #encefalogramaplano

Oceanitos de amor :**

PD: Suena Wake up Boo, de The boo radleys y sólo puedo sonreír ;D