miércoles, 30 de octubre de 2013

Pollo en cocotte al estilo de la abuela.

Abuela sarracena, porque para manejar semejante cocotte, debía dejar corto al mismísimo Leonidas. 

Que sí, que mola cocinar a lo grande, ollas grandes, fuentes grandes, planchas, fuegos, hornos, todo a lo grande. 

Pero dios (u otro) me dio culo grande, pero no fuerzas para manejar semejantes tamaños.

Está claro, ni #becomingachef ni leches, estudio para ser súper heroína.

Tengo que levantar pesos brutales, manejar masas, batir sin fin, aguantar temperaturas en mano sobre todo, pero también baños de vapor en plena cara que más quisieran muchos spas (NO).

Hoy he manejado una cocotte de ¿5 -500? kilos, he sido rápida, la cocción perfecta, ¡el torneado bien! pero tengo que hacerlo más gordoncho, no tan esbelto, algo falta de sazón (suspiro, no tengo remedio). Bien, bastante bien.

Me lo he pasado pipa.

Luego he estado de familia. Es el cumple de mi bro. Hemos estado poquito, pero me ha encantado verles (a bro y a la sister pegatina, su doña, cotillas). 

Ahora, me retiro, señores, que no valgo ná.

Tamañanita ;)