viernes, 25 de octubre de 2013

Solomillo Wellington, curso 12.

Pues chicos, prueba superada :)

He sudado (mantequilla), casi lloro y he reído. Me lo he pasado pipa. He apretado tiempos, he trabajado el hojaldre (sólo tenía el beurrage), con sus seis vueltitas. Joder, he hecho todo, bien limpia la carne, con su foie sellado, su duxelle, sus crepes, sus varios untamientos, todo.

He hecho una deliciosa salsa Périgourdine (ni idea de cómo se pronuncia) falta de sazón, y he presentado. Pero, uno, fuera de tiempo, y dos, algo gordo y falto de cocción.

Entiendo que he fallado, que no he llegado, que no he estado a la altura. Pero sé en qué he fallado. He perdido tiempo con la (puta) duxelle (perfecta y no he olvidado la trufa) y me ha podido la inseguridad de las prisas del final, podría haber esperado 5-8 minutos y se hubiera terminado de hacer el hojaldre por dentro.

Tenía un colorcito de bonito.

Vale, hasta aquí la reprimenda. Ahora la pomadita.

¡Soy la puta ama! En dos horas y media he hecho el hojaldre, he organizado tiempos y espacio de puta madre (salvo o dicho anteriormente) y en todo momento he tenido el puesto como los chorros del oro, oiga. Lo de hoy, a nivel personal, ha sido un milagro.

Lo de caña desde el principio es básico.

Estoy agotada. Hecha mierda. Para el hojaldre he tirado mazo de espalda, el horno es de piso y también he forzado, pero, aún así, me voy de parranda; primero con mis compis, luego con #misonï y su Cagla.

Que mañana vienen a comer a casa. ¿y qué les hago? Mira que les saco el wellington :P (no, dejé el hojaldre, no iba a llegar sano a casa...)

Ya os contaré.

Súper océanos de amor.

PD: De los fracasos es de donde más se aprende. Lo importante, poner en práctica lo aprendido ¡Yiiiijah!

PD: Suena Fuori dal tunnel de Caparezza.