Ir al contenido principal

Ballotine de pollo, mi mejor práctica en Le Cordon Bleu :)

Hoy he volado. Desde que empezó la clase me he metido un petardo por el culo y he volado.

Parte de la base de que soy la más lenta de un grupo de trece (tócamela que me crece). Parte de la base de que necesito espabilar en mil sentidos, soy lenta, desorganizada mentalmente y tengo la concentración de un colibri.

Pues bien, hoy no, hoy he sido bastante rápida (presenté la sexta, habiendo 4 casi insuperables). Podría haber presentado la cuarta o la quinta, pero he preferido comprobar detalles de última hora. ¡He hecho todo en dos horas y media!!

El chef (el mismo con el que he presentado dos veces platos bastante buenos y correctos pero fuera de tiempo. Me he quitado la espinita) me ha felicitado cuatro veces, dos diciendo que me lleve una botella de champan y nos lo comíamos todos juntos y otras dos diciendo que apuntara este día como referencia, para seguir haciéndolo tan bien.

Y encima es uno de los posibles platos que puede entrarnos en el examen final.

Casi lloro. Mira que no pierdo oportunidad de llanto, y si es buena menos, oiga. Buff.

Al tema, ballotine es todo bicho relleno, ballotine es la técnica. Quidicir, que el día(s) que cociné por el cumple de mi hermano hice una ballotine, ¡y yo sin saberlo!

Encima, si la primera vez que la haces es con un pollazo (con perdón) de 5 kilos, más relleno, total casi 8 kilos de bicharraco, hacerla con un pollico de kilo y medio es una mamarrachá. He "habillado" (de habille en francés, limpiar y preparar el pollo, sin plumas ni escamas, sin visceras ni gládulas, etc...), deshuesado, rellenado, cosido, forrado en redaño y bridado a la criatura. Quedó precioso.

Fallo, le di mucha coloración en el sellado, quedó marroncito y ha de ser doradito. Pero se veía precioso todo un rollito glaseadito. (Personalmente lo prefiero marroncete, pero se tiene que hacer como te enseñan. A innovar, a casa).

Viene con gratin de patatas dauphinois, torneadas (hay que hacer, a mano, ni mandolina ni cortapastas,  discos anchitos y finitos. Diámetro unos 5 cm, ancho unos 2-3 mm) y muy mimadas con leche y nata infusionadas con tomillo, laurel y nuez moscada. De lágrima, pero un #jocaryestoygorda enorme )

El torneado no me ha salido demasiado mal. [Truqui del chef, salen mejor con el deshuesador que con el fileteador :)] De coloración podrían haber salido mejor, pero estaban bien.

Ah, y el jugo de pollo (técnica de exámen, me salió mejor de color que el de ayer, pero reduje poco. Pensé que estaba muy salado y me dio miedo. Pues no, hubiera quedado perfecto. Suspiro.

No siento las piernas, me duelen los pies, las rodillas, la espalda; piramidales, obturadores y nervio ciático machacan la L5, los omoplatos molestan como si me estuvieran creciendo alitas (claaaaro), el cuello cargado, la (puta) muela del juicio, la sinusitis... Moriré pronto, me quedan horas ¿qué digo? minutos, pero moriría feliz, y hacía tiempo, mucho, que no podía decir eso.

Jodidamente feliz.

No veo a mis amigas, las echo de menos, no veo a amantes, ni tengo pareja, apenas tengo vida social, pero tengo un gran amor, que es la cocina, mi amor y mi tormento, mi locura, pero me hace jodidamente feliz.

Desde mi lecho de muerte os saludo:



Océanos de amor ;)

Entradas populares de este blog

#tortillas de patata por encargo en Madrid :) #tortillamiotraella

Pues eso, que me está gustando esto de hacer tortilla de patatas y me están saliendo encarguitos.
Como quiero que salgan más, os dejo este post para que babeéis un poco y os lancéis, siempre que estéis en Madrid.

La tortilla es de las formas más fáciles y bonitas de decir te quiero.

Ha llovido bastante desde ese post, pero mi tortilla, sin duda, ha ido a mejor. Baja Modesto ;)

La receta es sencilla. Buen producto y amorcito.
Patata gallega, natural; huevos frescos, cebolla blanca dulce y aceite de oliva virgen extra.

Dejo la patata tostada pero empapadita en el huevo, emulsionada con la cebolla. Sellada por fuera, jugosa por dentro, pero no chorreante de huevo.



Observa la foto de arriba para ver la textura. O vete a Bululú (santa cruz de marcenado 13) de lunes a viernes sobre las 10 AM a probarla :)




El precio es de 15€ por tortilla y glovo a medias. El pago es a través de mi página de Paypal. Acepto regalos, jajaja. 
Para encargarlas, me mandas un correo, el día anterior sería lo ideal, si no,…

Tortilla de patatas para Fermín

Hoy os hablaré de Fermín y Adela.

Entre los dos llegan a los 120 años y Fermín siempre suelta el chascarrillo entre lo que suman y el peso del matrimonio. Adela ya no le ríe la gracia. Pero se enternece.
Atrás quedaron las tardes en el paseo. Fermín queriendo avanzar, con sus grandes manos, con dedos gruesos, rollizos, rojizos, manoseando curvas y recovecos y Adela frenando por educación, por el debe ser, sofocada, ruborizada y por supuesto, excitada.
Atrás quedaron las noches en vela. La una cargada con el biberón. El otro haciendo encaje de bolillos con la nomina.
Los chicos se fueron.
La casa se quedó tranquila. Lejos de la jarana y la alegría de una casa con críos.
Adela quiere nietos. Quiere volver a sentirse útil, adorada, idolatrada y heroína.
Fermín quiere tranquilidad. Los chicos están bien, no se preocupa. Los nietos serian bienvenidos, pero sin angustias. Que ahora las relaciones no son como antes.
Sale pronto del trabajo. Le queda poco que amasar. Es panadero. Su frase favorita (c…

Maternidad y huevo hilado

Ser madre conlleva mucha generosidad. Tendría un montón de cosas que añadir, pero la más representativa es esa.

Me muero de ganas de darte ese amor incondicional, con la paciencia y constancia que requieren. Pero, y es un pero muy gordo, me apabulla coartar tu libertad, o todo lo contrario, que no sientas mi respaldo, mi abrigo, mi apoyo.

No quiero que ser madre me transforme en madre únicamente. Me encantaría ser capaz de amar apasionadamente a una pareja, conseguir mantenerme estable con ella, con límites, contigo como elemento principal, pero sin olvidar mi persona, y, si fuera posible, a mi pareja.

Soy un desastre con las relaciones. No un desastre, se me dan bien, comenzarlas, pero en cuanto me disuelvo en mi propia entrega, me pierdo, y huyo para volver a encontrarme. Y se acaban.

Hasta ahí no hay mucho problema, somos adultos, los éxitos y los fracasos son parte de nuestra vida. Mientras sepamos sobrellevar la mala conciencia.

Pero entra en juego un retoño.

Mis padres se divorc…