miércoles, 27 de noviembre de 2013

Dexter reloaded o perdiz en escabeche.

Y me quería perder esto, madre del amor hermoso.

En la demo me ha empezado a doler la cabeza, me ha dado el bajón físico lógico después de la basura de noche que he pasado. No he pegado ni ojo. Y a las 5, desvelada, no ha habido manera de dormir.

Así que he estado a puntito de saltarme la práctica, coger mis bártulos, ir a hacer la compra, verduritas para practicar y algo ligero para comer.

Pero luego he pensado que sólo de cortes de verduras teníamos casi un kilo de brunoise, y que en casa no iba a hacer tanto.

Va Itzi, son perdices, que a má le encantan. Pues venga, me he quedado.

Vamos a ver, ya sabéis mi evolución con el pollo, de llorar (por no vomitar) el primer día a te descuartizo en un periquete y tan pichi.

Pues bien, he abierto, limpiado y despiezado codornices, pato, pollo, pero señores, las perdices son lo más gore que hay del mundo. Las de hoy al menos.

Primero están llenas de plumazas gordas y negras, con su cabecita y sus ojitos. Itzi, pasa, corta y no mires. Buff, zasca, cabeza fuera y la jodida matanza de Texas, pared, uniforme y estación pringadas de sangre. Son dos, la segunda, igual. Dioooos. (que no soy exagerada ni ná, ¿saes, no?)

Venga, las patitas. [Buff, es que estamos taaaan acostumbrados a bandejas, a higiene, a que otro nos haga el trabajo sucio, que no valoramos lo que comemos. Pero eso da para otro post, y me caigo de sueño].

Eviscerar. Os juro que he tenido un dejavu a lo bestia pero más intenso. Casi vomitolloro. Señor.

Coraje y al toro. Bueno, a la perdiz. Visceras fuera, ya está limpita.

Buff.

A otra cosa.

En este curso y en la vida, la base es la seguridad. Si pisas fuerte, con humildad, con ganas de adaptarte, amoldarte y aprender, pero confiando en tu persona, toda experiencia será más satisfactoria. (#coelhada )

Pues hoy, aprendí otra cosa. La picardía de conocer tus fallos. De reconocerlos y ser constructiva con el resto.

Me explico.

Soy negada con las medidas exactas de los cortes. Una brunoise son cubitos de 2mm exactos. No daditos sin más. No, es Le Cordon Bleu y les falta sacar regla. Cuando termine el curso completo seré la rehostia, y la bordaré. Ahora mismo corto rápido pero mal, o más o menos (no bien) pero muy lenta.

Como de todas formas iba a tener la pega de los cortes, me he centrado en la rapidez.

Pese al comienzo, he limpiado y despiezado las perdices en un periquete, he cortado rápido, jugo, alubias y vinagreta.

Señores, que en hora y media tenía el plato listo. Que podría haber presentado primera. Pero con esos cortes no quería ser primera, he dejado a top de los tops y he presentado cuarta, he tenido en cuenta todos los detalles y he hecho un plato muy rico.

Pegas, los cortes, que ya lo sé, y ando trabajando en ello, y poco más. Contenta :D

Así que de aquí al 13 (tócamela que me crece), que es EL EXAMEN, me dedicaré a comprar un kilo de zanahoria y hacerla paysanne, dos kilos de champis y hacerlos brunoise, etc... y a comer pures, jejeje. Así día sí, día también-

Son las nueve y media pasadas y no puedo con mis pestañas.

Me voy a la cama satisfecha y con ganas de mejorar, que todavía tengo dos semanas exactas de curso y un par de días más hasta el examen.

Cortar, cortar y cortar.

Gracias por leer, océanos de amor.

Itzi the killer :P