lunes, 27 de enero de 2014

Chuletón de ternera blanca con colmenillas salteadas, polenta en dos texturas y manzanas caramelizadas.

Así como te cuento, mari, tardas más en nombrar el plato que en comértelo. Mentira, porque el chuletón es de kilo, nena.

Limpia los chuletones, raspa con el cuchillo los huesos, que no veas qué grimilla da. Vale, cocción de la carne bien, la hemos salteado en aceite y mantequilla, la verdad, la combinación es perfecta; y terminado al horno.
Con polenta, que es sémola de maíz cocida, en este caso en leche sazonada. Por un lado la hemos servido crema; y por otro lado en bloque con queso gratinado... La segunda opción me ha gustado mucho. Probaré más y más especiada, porque es aburrida como ella sola :)
Colmenillas. Son una variedad de setas, frescas carísimas, deshidratadas menos. Para mí, pse, un poco ni fu ni fa.
Las manzanas son como las de las codornices de intermedio pero con Calvados, licor de manzana viejuno. Las he torneado preciosas (la granny smith se tornea mejor que la golden, es menos harinosa), más boniiiitas. Y ¡las he flambeado! 

Nunca había flambeado y, me he hecho caca por la llamarada pero:

1.- Ha salido hacia arriba la llamarada. (fiexta de alcohol)
2.- He echado la cabeza hacia atrás (gracias cuellito casi sin contractura).
3.- No he gritado ni cantado ni bailado. Venga, va, he gritado pero poquito, que estaba el chef que más me impone.
3.- Hasta he intentado hacer ese bailecito de muñeca al saltear. No, eso no me sale sin tirar medio producto por los fuegos (dadme tiempo, soy una flipada).

En fin, que me ha ido bien, que voy mucho más fluida en movimientos (porque no había cortes. Bah, una chalota de la (deliciosa) salsa).

He presentado tercera y porque una compi me ha hecho la trece catorce y no quería tenerla. jeje.

Mañana toca lubina asada (ñam) con salsa de berros y pure de apionabo (rebegh). Ya os contaré.

IMPORTANTE:

YA TENGO EL PLATO PRINCIPAL DEL PROYECTO DE FIN DE CURSO.

¿que qué es eso? Pues mira, en básico teníamos 10 platos de los 29 del curso en cuestión que podían entrar en examen.

Ahora no hay platos, hay un examen de 6 horacas en la que tenemos que hacer una bandeja como en el especial banquetes del final de intermedio pero sin gelatina.

Meaning: un bandejón de un metro de largo en el que presentamos un plato principal y tres guarniciones de tres unidades cada una.

Hoy nos han dicho que el plato principal es el salmón en costra en coulibiac. Sólo falté a una clase en intermedio por estar constipada. Pues toma. Y encima soy masoca y me hace ilusión, por el reto, jiji.

Pues eso, he intentado buscaros en internet una foto que os valga de referencia, pero ninguna se parece.

Es una masa brioche sin azúcar rellena de dos lomos de salmón enteros, arroz con tapioca, duxelle y huevos duros. No, no os preocupéis, que voy a hacerla de aquí a final de curso dieciochomil veces. Os lo enseñaré.

De hecho si alguien quiere uno, que pase por mi casa. Si tiene mal de conciencia, le cobro los ingredientes, no la mano de obra, y listo.

Dios mío, va a ser duro ¿eh?

Tengo un trillón de sentimientos encontrados.

Por un lado, me apasiona estar haciendo este curso. Me parece increíble todo lo que me enseñan, lo que progreso y la experiencia tan alucinante que llevo viviendo en tan poquito tiempo.

En que veo cambios en mi manera de plantear la cocina y la vida ahí fuera incluso. En positivo, como que hago a toda pastilla la mayoría de las cosa, como en negativo -> ya no encuentro cortes bonitos en los platos de ahí fuera. Le saco pegas a todo. A todo, jajaja.

Y en que me da una pena tremenda que se acabe el curso. Que me da miedito no encontrar curro, o encontrarlo y no estar a la altura o que no me guste.. ay, ¡qué sé yo!

Ya llegará...

Bueno, que me he enrollado de lo lindo. Que mi sonrisa y yo nos vamos a mimir.

Que océanos de amor :)