lunes, 13 de enero de 2014

Solomillo de buey salteado, risotto y salsa de vino tinto y anchoas.

La receta de hoy es deliciosa.

El buey es una de las carnes que más me gustan, dentro de que la carne me aburre. Sí, a ver, soy zampabollos, pero si me das a elegir, pescado o verdura antes que carnes. 

El buey es maravilloso. Huele bien, no como el cordero, que huele a cuadra, tiene ese color intenso, y sabe delicioso.

Siempre nos dan una pieza entera (siempre presumo de la increíble materia prima que nos proporcionan), hoy me ha tocado a mí.

Primero hay que abrir la bolsa al vacío. Toma matanza de Texas, a tomar por culo el blanco inmaculado de mi uniforme, las manos, las uñas, ay dios.

Ponte en modo Itzi the killer, va. 

Primero no te viene el tronquito ideal que encuentras en las tiendas, no amiga. Es una sabana gorda que contiene el conocido tronquito.

Bueno, pues heme ahí con un bicharraco de entre 4 y 6 kilos que se sale por toda la tabla.  Estiro la pieza, busco el rosario que es la tira del lateral, voy puntilla en mano y a toda pastilla quitando grasa, levantando membranas, retirando tendones. Y cómo me lo paso, oye.

[Mirad esta web, que aunque el diseño deja que desear (no como el mío, taaaan curradísimo) me mola la info que proporciona: www.dopazochef.com/web/despensa/carne/CARNE.htm ]

Limpio, brido (el porno de la cocina, me encanta atar), porciono, reparto.

Risotto ¿qué me van a explicar, a mí? JA. Pues baja esos aires bonita, que, como en todo, no puedes olvidarte de la sal y hay que bajar el nivel de queso.

Yo hago cemento armao de parmesano y claro, eso no. Tiene que saber a arroz. Como experiencia está bien, pero aburridito. He echado de menos mi saborazo a queso. Llevaba base de chalota y setas salteadas. Rico, rico. 

La salsa es una maravillosa base de recortes de buey, con un monton de productos maravillosos. Cuando ya estás a punto de climax, emulsionas con una mantequilla de anchoas. Pues no, bajón.

Ya estamos jugando a ser Dios, mezclando mar y montaña. Que ya, que no me queda más remedio que ceder, que trabajar con el mar y montaña, peeeero, si me cae un rayo, ya sabéis por qué.

Perfecta cocción, presentación buena, todo bien, estoy contenta, oyeS.

Eso sí, rendidica. Y mañana estoy de mañana. Voy a morir. Ahí es ná.

Mañana, atún con albahaca y jamon con jugo aromático.

De nuevo jugando con las leyes del universo, pero va a estar delicioso. Os lo contaré :)

Que buenas noches, que océanos de amor.