miércoles, 10 de agosto de 2016

Spaguetti con langostino gambón y una salsa deliciosa. O poner el blog a punto a base de lo mío, cocinar (y zampar)

Hola, sí, perdón, tengo el blog abandonao.

Nada de excusas, ni rollos. Acción, hechos.

Suena Flor de pasión en Radio3, os dejo la página de podcast (pincha aquí). Lo presenta Juan de Pablos, un tipo muy reconocible, me supone una reacción amor/odio, habla lento, como si se estuviera fumando 12 porros en cada programa; En el programa de hoy (lo publicarán mañana en el enlace anterior), masca chicle o está comiendo un caramelo, le escucho a través de los cascos, resulta insoportable cada vez que interviene; pero transmite, motiva y cuenta curiosidades; no es el típico programa plano de radio. Le considero un genio, excéntrico, pero genio.

Hoy os quiero contar los spaguetti que me zampé el otro día:

Me chifla la #pasta en casi todas sus versiones.
Más larga que corta, más a la muela que al dente.
Soy más de aceite (de oliva, del resto no soy muy amiga) que de mantequilla, pero, con los hidratos, por ejemplo, la mezcla (80/20 aceite/mantequilla) es brutal.
Primero pongo aceite y mantequilla a calentar en una cazuela, allí empezaré y terminaré todo.

Otra olla para cocer la pasta. La mía es enana, debería ser más grande, a la pasta le gusta la grandiosidad, cocer mientras nadan largos en agua bien salada y alborotada.
Pelo los langostinos (6), reservo los cuerpos y tuesto carcasas y cabezas. Escurro rompiendo y sacando el mayor jugo posible.
Limpio escasamente la cazuela, y añado otra vez aceite y mantequilla (siempre 80/20 y muy poca) y achicharro los cuerpos de los langostinos, vuelta y listo. Reservo.
Ese tostado y el jugo anterior son la base de sabor de la receta, lo demás es accesorio.
En ese resto de tostar los #langostinos, añado una cebolla dulce mediana picada bien fina y dos dientes de ajo hechos puré (en la tabla, el ajo en trocitos, un puñaito de sal y machacas con la hoja del cuchillo). Un puñao de sal y que coja color.
Mientras voy limpiando los tomates de pedúnculo y piel. Un par pequeños, en este caso. Cuando la cebolla y el ajo huelen a caramelo de mar, por la mezcla de antes, añado la carne de tomate y añado más sal.
Ya pongo a cocer la pasta. Dice 9-11 minutos, la pongo 7, que quiero terminarla con la salsa.
El tomate poco a poco va consumiendo humedad, se va deshaciendo, todo adquiere mimosidad. Compruebo sazón, añado pimienta negra mignonette (aplastada burdamente con la hoja del cuchillo).
Escurro la pasta, reservando un vasito de agua se cocción.
Añado la pasta a la olla, el agua anterior y doy vueltas. La pasta se ruboriza, el almidón les une en un concierto perfecto de amor.
Pena no tener cebollino, albahaca o algún verde.
Para los que bebéis, bebería vino blanco. Y le añadiría medio vaso a la cazuela en el paso anterior a echarle el tomate. Dejaría evaporar el alcohol y seguiría con la#receta
#itziconseji 



Espero que os haya gustado, como siempre, muchas gracias por leer ;)


Océanos de amor ❤️








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