jueves, 9 de mayo de 2013

Catarsis. Carta de motivación para el curso de Le Cordon Blue.

Que tengo que escribir una carta de motivación.

De motivación para hacer el curso que marca un antes y un después en mi vida.
No sólo en la laboral, si no en la personal.

Desde que recuerdo, me ha gustado la cocina. Creo que las culpables fueron las croquetas de mi abuela, o su pollo al pilpil. Aunque también mi madre cocina delicias, no os imagináis el bonito con tomate que prepara.
Cuando me case por primera vez, allá por el 97, no tenía ni idea de cocinar, ni de freír un huevo.

Comencé con salchichas, puré de patatas de bote y cebollita a la plancha.
Mi plato para cuando venía gente a comer era pescado o pollo al horno. Cebolla en juliana, dorarla e incorporar chorrete de vino, cucharón de queso crema y el pollo o el pescado encima. Pimienta y al plato. 

Y empecé a comprarme libros, a coger ideas.

Descubrí que tenía creatividad, ganas y buenas ideas.
Poco a poco fui mejorando.

Me apasiona la cocina, no le tengo miedo, y sí muchas ganas.

Pero mi cocina es anarquía. Soy de esas de "harina ¡la que admita!" 
Eso está muy bien para cocinar para familia y amigos. Quiero hacerlo más a lo grande.

Por eso este curso, para poner pilares a esta pasión, quiero conocer las reglas para poder saltármelas con conocimiento de causa.

Llevo trabajando desde los 20 años, tengo 36, he pasado por las redes, hostelería y los últimos 9 años trabajando en Iberia.
Por un cúmulo de circunstancias me he visto obligada a dejar Iberia, además, acabo de separarme de mi tercera pareja.

Esto es una catarsis, un giro de 180 grados.

Es un señal. Debo cumplir mi sueño. A pesar del vértigo que me da pensar en después del curso. Salir de mi zona de confort y saltar. Aunque ahora parezca que salto al vacío. 

Sigo mi instinto, sé que puedo ser muy buena en esto, y encima tengo la oportunidad de hacerlo con una escuela de las grandes, de las que son historia y tradición en estado puro.

Creo que reboso motivación. Espero haberla transmitido bien :)

Océanos de amor.